miércoles, 17 de septiembre de 2008

Visita inesperada (3)

Crsitina invitó a entrar a su supuesto hermano y se sentaron en uno de los sillones de color naranja que había en el salón.

- Bueno, pues tú dirás.
- Lo primero, decirte lo mucho que me alegra haberte encontrado ya que llevo demasiados años buscándote sin resultado alguno.
- ¿Acaso estás seguro de que soy yo la persona que buscas?
- Sí. La última persona que me informó estaba segura de que eras tú porque ha estado junto a ti todos estos años sin que tú lo supieras.
- ¿Puedo saber quién es?
- Nuestra abuela paterna. Pero vayamos por partes.
- Esto promete... ¡Quién me lo iba a decir!

Crsitina estaba ahora ansiosa por descubrir cosas sobre su propia vida que desconocía. Nunca había imaginado algo así. Le parecía estar soñando. En cambio, su supuesto hermano estaba tranquilo, sosegado, como si aquello le ocurriera todos los días.


- Bueno, con lo de las novedades he olvidado decirte mi nombre... Me llamo Nicolás.
- Venga, cuéntame cosas, que estoy deseando oir toda la historia.
- Cuando tú tenías dos años yo acababa de cumplir los dieciocho y estaba ansioso por descubrir el mundo que me rodeaba. El problema es que nuestros padres fueron unos intransigentes, no comprendían que yo quisiera marcharme un año a descubrir mundo dejando todo atrás. Empezaron a hacerme la vida imposible. No me daban ningún dinero para mis cosas, me obligaban a cuidar de ti día sí y día también. No me dejaban atender mis propias llamadas y me registraban el correo en cuanto llegaba. Como no soportaba esa situación, a los pocos meses les planté cara. Me amenazaron con echarme de casa y con desheredarme. Imagínate lo que podía importarme eso con dieciocho años...
- Supongo que te marchaste después de aquello, ¿no?
- No. Aunque estaba harto no tuve valor para ello. No quería dejarte sola con ellos. Temía que pagaran contigo la ira que tenían contra mí. Así que estuve allí dos meses más hasta que...

Los ojos de Nicolás se enrojecieron y las lágrimas empezaron a brotar despacio. Recordar el pasado era demasiado duro y no podía evitar sentir que se le encojía el corazón y se le secaba el alma cuantas más lágrimas derramaba.
- ¿Qué ocurrió? -Preguntó tímidamente Cristina-
- Un día fui a la universidad, como solía hacer en época escolar y cuando volví a casa no quedaba una sola foto mía, habían desaparecido todas mis cosas, todo lo que tuviera que ver conmigo. No quedaba absolutamente nada que me recordara que yo vivía allí. Eso fue demasiado. Me borraron de vuestras vidas antes de que desapareciera. Así que ese mismo día salí por la puerta y jamás volví.
- ¡Qué fuerte! Me parece increíble que hicieran eso contigo. ¡Qué injusticia! Me dejas sin palabras.
- La única persona con la que mantuve contacto fue una hermana de mamá pero a los pocos años se perdió del mapa y no supe más nada. Fue entonces cuando quise buscarte porque merecías saber la verdad.
- Y encontraste a la abuela... A la que por cierto no conozco.
- Sí. Ella se había peleado con su hijo años antes de que naciéramos pero siempre estuvo al tanto de lo que ocurría enm la familia pero se mantenía al margen. Me costó encontrarla pero ha merecido la pena.
- ¡Y tanto! ¡Tenemos tanto tiempo que recuperar!
Cristina no se lo creía. La euforia era tremenda. ¡Tantos años engañada! ¡Y ahora resultaba que tenía un hermano mayor! ¡Lo que ella siempre había soñado!
Nicolás en esos momentos no tenía trabajo así que Crsitina decidió acojerlo en su piso. Así ya no estaría sola y podrían ponerse al tanto de cuanto desconocieran de sus vidas.

7 comentarios:

Tamy dijo...

Que confianza se coje Cristina! jeje Apenas se conocen y ya viven juntos! yo ni le hubiera dejado entrar a casa xD...supongo que es lo que tiene la soledad que te quedas con el primero que pasa...
A ver que pasa ahora..
Besos!

Esther dijo...

qué historia más injusta para el hermano,pero al menos tiene un encuentro feliz y se ayudan mutuamente.. eso está muy bien.

besos

Utopía dijo...

Aish, me he enganchado! (U_U)
Aunque sólo sea una historia, me da mucha pena lo que tuvo que sufrir el hermano, no me extrañaría que eso haya pasado alguna vez en la vida real.

Un besazo guapa!

Luchida dijo...

Bueno... la verdad es que no pensaba continuar la historia pero veo que esperábais que así fuera...
Lo mío no son los relatos largos porque creo que cuantro más escribo más lo jodo... con perdón por la expresión :P No sé si continuaré esta historia o no porque básicamente quería centrarme en el momento del encuentro de dos hermanos separados por una injusticia. Una vez que se encuentran pues... ¿fueron felices y comieron perdices?... Esa era mi idea :P

Lycans Laqueus dijo...

ummm, exijo una prueba de ADN.

bonita historia, menudo coco el tuyo.

un lobo solo

Anna Coll dijo...

jeje, ya he leido el test y la segunda y tercera parte... que iba con retraso. La historia es MUY buena, muy cinematografica. La puedes dejar así o seguir escribiendo. A mi me dejaste con la duda en la primera parte, asi que yo leeria más jeje.
un besote

Gaviota dijo...

jeeje estoy con lycans